Imagina que un día te llega un correo y, al abrirlo, descubres que tus datos han sido robados. Eso es lo que les ha pasado a muchos usuarios de Substack, una plataforma donde escritores y creadores comparten sus newsletters. La situación es preocupante: un grupo de ciberdelincuentes ha conseguido acceder a información sensible sin el más mínimo permiso.
Según se informa, el pasado octubre ya se produjo este ataque, pero fue el 3 de febrero cuando Chris Best, el CEO de Substack, admitió públicamente que habían detectado una brecha en su sistema. “Identificamos evidencia de un problema con nuestros sistemas”, dijo Best, explicando que los hackers habían robado direcciones de correo electrónico y números de teléfono. Aunque nos da algo de alivio saber que no accedieron a contraseñas ni datos bancarios, la preocupación sigue latente.
Afectados por el robo
Parece ser que hasta 697,313 registros han sido filtrados en foros oscuros del ciberespacio. ¿Y qué ha hecho Substack? Pues asegurarse de informar a los usuarios y avisarles sobre posibles intentos de phishing. “Hemos solucionado el problema”, aseguran desde la plataforma. Sin embargo, queda una gran pregunta en el aire: ¿por qué tardaron tanto tiempo en detectar esta vulnerabilidad?
No hay cifras exactas sobre cuántos usuarios se vieron perjudicados por este fiasco, pero la sensación es clara: cada vez estamos más expuestos a estos ataques y las plataformas deben estar a la altura para protegernos. En tiempos donde todo parece ser vulnerable, ¿qué podemos hacer nosotros? Mantenernos alerta con cualquier correo o mensaje extraño podría ser clave para evitar sustos mayores.

