Sara García Alonso, astronauta de reserva de la Agencia Espacial Europea y científica en biomedicina, tiene un mensaje claro: no vamos a la Luna solo para plantar una bandera, sino para aprender, hacer ciencia y desarrollar tecnología. Desde que fue seleccionada en 2022, ha combinado su labor en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) con intensos entrenamientos para futuras misiones espaciales.
Un referente que inspira
Nacida en León en 1989, Sara no solo es la primera mujer astronauta de España; se ha convertido en un modelo a seguir para muchas jóvenes que sueñan con llegar lejos. En sus charlas y su libro Órbitas, transmite un mensaje poderoso: alcanzar las estrellas es posible para todos. Pero aclara que no hay camino fácil. “No tengáis miedo a fallar”, dice con firmeza. Su consejo es claro: atrévete a explorar, permítete equivocarte y cambia de rumbo si es necesario.
Durante el II Congreso STEAM celebrado en Zaragoza, donde participó recientemente, enfatizó la importancia de tener referentes visibles. “Es difícil soñar con algo que no sabes que existe”, afirma. Ella misma se reconoce como un ejemplo cercano para esas niñas que alguna vez pensaron que ser astronauta era solo un sueño lejano.
Aunque ser astronauta puede parecer inalcanzable, Sara nos recuerda que el papel del astronauta va más allá de volar al espacio; implica trabajar duro, colaborar en proyectos científicos y formar parte del desarrollo tecnológico. La preparación puede durar años y lo importante es mantener la calma bajo presión y adaptarse al cambio constante.
Ayer, con motivo del Día Mundial contra el Cáncer, compartió su perspectiva sobre investigación oncológica. Asegura que los problemas científicos son complejos y requieren tiempo para encontrar soluciones efectivas. La ciencia necesita ser cuidada cada día como una planta.
Sara también se mostró optimista sobre el futuro de las misiones espaciales. Con Artemis II marcando el regreso a la Luna después de tantos años, destacó cómo este programa busca ser inclusivo y sostenible: “Estamos aquí para aprender”. Y aunque admite los retrasos en los lanzamientos, mantiene la esperanza de ver esos sueños hacerse realidad pronto.

