Imagínate poder usar WhatsApp incluso en esos lugares recónditos donde la cobertura es casi un sueño. Pues bien, gracias a la colaboración entre MasOrange y Starlink, eso ya no es una utopía. En la provincia de Valladolid, se llevará a cabo el primer piloto técnico del innovador servicio ‘Direct to Cell’. Esta idea promete transformar nuestra forma de conectarnos, eliminando las barreras que antes parecían insalvables.
La magia de Direct to Cell
¿Y cómo funciona este invento? Muy fácil. Direct to Cell convierte los satélites de Starlink en auténticas torres de telefonía móvil que orbitan sobre nuestras cabezas. Así, con un simple móvil 4G, podremos enviar mensajes, realizar videollamadas o navegar por internet sin depender de esas incómodas antenas terrestres, especialmente en zonas donde la señal brilla por su ausencia.
A finales del año pasado ya se empezó a hablar sobre esta tecnología, y ahora, con el visto bueno de la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, ¡estamos más cerca que nunca! Meinrad Spenger, CEO de MasOrange, no puede ocultar su entusiasmo al mencionar que están “muy contentos” con este acuerdo y con el compromiso hacia la innovación. Sin duda alguna, están apostando por ofrecer lo mejor a sus clientes utilizando todas las tecnologías disponibles.
Pero aquí no acaba todo. La infraestructura terrestre también jugará un papel clave al complementar esta red satelital. La comunicación será continua gracias a enlaces láser entre los satélites y nuestros móviles. Y lo mejor es que cuando perdamos señal terrestre, nuestro dispositivo cambiará automáticamente a Starlink sin tener que mover un dedo. ¡Así sí da gusto!
Con esto en mente, los usuarios de MasOrange podrán disfrutar al fin de datos para aplicaciones como WhatsApp o Google Maps incluso en esos rincones olvidados por Dios y el hombre. Así que prepárate para decir adiós a las limitaciones y hola a una nueva era de conectividad.

