En el mundo actual, las redes sociales son como el aire que respiramos, y nuestros jóvenes no son la excepción. Sin embargo, las cosas están a punto de dar un giro significativo con la reciente propuesta del presidente Pedro Sánchez sobre limitar el acceso a estas plataformas para menores de 16 años. Esta idea, inspirada en modelos de países como Australia y Francia, ha generado un debate intenso entre padres e hijos. Pero antes de entrar en esa polémica, es crucial entender dónde pasan su tiempo nuestros pequeños.
El Mapa Digital de Nuestros Hijos
Un estudio realizado por la Federación Española de Consumidores y Usuarios de los Medios (ICMEDIA) y la Universidad de Navarra nos ofrece una visión clara sobre los hábitos digitales entre niños y adolescentes de 8 a 18 años. En este sentido, YouTube se lleva la palma, siendo la plataforma más usada por más del 90 % de los niños entre 8 y 12 años. ¿Por qué? Su vasta oferta de vídeos entretenidos les atrapa irremediablemente.
Pero al llegar a la adolescencia, las cosas cambian. Los adolescentes empiezan a dejar atrás YouTube para centrarse en Instagram y TikTok, donde pueden compartir sus vidas y conectar con amigos. Es interesante notar que mientras YouTube ofrece contenido variado, estas nuevas plataformas parecen acentuar la búsqueda de validación social entre las chicas; casi un 29 % se siente enganchado. ¡Vaya presión!
Aquí es donde se empieza a ver la diferencia entre géneros: las chicas gravitan hacia Instagram y TikTok, buscando crear conexiones personales, mientras que los chicos se ven atraídos por Twitch gracias al mundo gamer que tanto les apasiona.
A pesar del riesgo que puede implicar seguir a desconocidos en línea—un hecho preocupante ya que muchos menores lo hacen—la mayoría prefiere seguir a influencers o amigos cercanos. Este fenómeno digital está transformando nuestras interacciones diarias pero también plantea interrogantes sobre el bienestar emocional de nuestros jóvenes.
Al final del día, todos queremos lo mismo: proteger a nuestros hijos mientras navegan por esta jungla virtual llena de oportunidades… ¡y peligros!

