En la era digital en la que vivimos, donde cada día compartimos un sinfín de fotos, mensajes y ubicaciones a través de nuestro móvil, es fundamental preguntarnos: ¿qué tan seguros estamos realmente? Y es que el 68% de los consumidores a nivel mundial siente una preocupación creciente por la protección de su información personal en internet. Esta cifra nos invita a reflexionar sobre nuestras prácticas diarias.
Cuida lo que compartes
Si tienes un Android, esto te va a interesar. La realidad es que muchas aplicaciones piden permisos innecesarios, como acceso a tu ubicación o contactos. Aceptar todo sin pensarlo puede ser un gran error. Por eso, es vital revisar qué permisos otorgamos y eliminar aquellos que no son imprescindibles. ¡Descargar aplicaciones solo desde fuentes oficiales también es clave!
Además, asegúrate de utilizar herramientas con cifrado de extremo a extremo. Esto significa que solo tú y la persona con quien hablas pueden leer los mensajes; ni siquiera la aplicación puede acceder a ellos. Una capa extra de seguridad nunca viene mal.
Tampoco olvidemos los mensajes sospechosos. Muchas estafas comienzan con esas ofertas demasiado buenas para ser verdad o enlaces raros. Lo mejor aquí es no abrir nada ni compartir datos personales. Si alguien parece extraño, simplemente bloquea y denuncia.
Y si hablamos de proteger a nuestros menores, hay que estar aún más atentos. UNICEF alerta sobre el riesgo al que se enfrentan muchos adolescentes cuando interactúan con desconocidos online. Utilizar entornos seguros donde puedan comunicarse solo con personas conocidas les brinda una mayor tranquilidad.
Por último, considera las plataformas sin publicidad. Muchas aplicaciones gratuitas utilizan tus datos para mostrarte anuncios personalizados; así que optar por opciones centradas en la privacidad te asegura un espacio más seguro para tus conversaciones.

