Finalmente, el culebrón de TikTok en Estados Unidos ha dado un giro inesperado. La popular app, que cuenta con más de 170 millones de usuarios en el país, ha logrado evitar su prohibición tras la venta de la mayoría de sus operaciones a un grupo de inversores no chinos. Así, ByteDance se asegura de seguir en el juego y recorta los temidos riesgos para la seguridad nacional.
Los nuevos dueños incluyen a gigantes como Oracle, el fondo privado Silver Lake, el fondo estatal emiratí MGX y el magnate Michael Dell. Juntos controlarán más del 80% del nuevo holding, conocido como TikTok USDS. En una muestra clara de gratitud, Shou Zi Chew, CEO de la plataforma, se dirigió a los usuarios en un breve vídeo donde expresó: «Estamos agradecidos por formar parte de vuestra comunidad». Y es que son muchos los que dependen del contenido creativo que genera esta red social.
Nuevos comienzos para TikTok
A partir de ahora, la app se regirá bajo nuevas normas diseñadas para proteger la seguridad nacional. Las medidas incluyen salvaguardias para la gestión de datos y moderación de contenidos locales. Todo esto con Oracle asegurando que los datos de los usuarios estén resguardados en su nube. Por fin parece que TikTok tiene un camino claro después del tira y afloja legal que comenzó en 2019 entre Estados Unidos y China.
No podemos olvidar cómo ha sido este proceso; desde amenazas veladas hasta la posibilidad real del cierre total. A mediados del año pasado, Donald Trump tuvo que extender varias veces los plazos para negociar y evitar que TikTok desapareciera del mapa estadounidense. Ahora podemos respirar tranquilos porque finalmente hay un acuerdo sólido.
Pero esto no acaba aquí; incluso Trump ha hecho su entrada triunfal al manifestar su alegría por haber contribuido a mantener viva a TikTok: «¡Estoy muy feliz! Ahora será propiedad de patriotas e inversores estadounidenses». Es curioso cómo una aplicación ha generado tantas emociones y debates políticos alrededor suyo.
A medida que avanzamos hacia este nuevo capítulo, esperamos ver cómo se desarrollan estas promesas y qué impacto tendrá sobre nosotros, los usuarios. Este cuento aún no ha terminado.

