La noticia ha caído como un jarro de agua fría para los seguidores de ASUS: la marca ha decidido dejar de fabricar móviles. Aunque pueda parecer un golpe duro, hay una luz al final del túnel. La compañía taiwanesa ha garantizado que seguirá ofreciendo soporte a los dispositivos ya existentes, incluyendo actualizaciones y servicios de garantía.
Desde hace años, el mercado de la telefonía móvil se ha vuelto un auténtico monocultivo turístico, donde gigantes como Apple y Samsung dominan con cuotas abrumadoras. En 2025, Apple lideró con un 20% del mercado global, mientras que Samsung le seguía muy de cerca con un 19%. Y en medio de este torbellino, ASUS se quedó atrás. Aunque su Zenfone y la serie ROG Phone han hecho ruido, no han conseguido posicionarse entre los grandes.
Un cambio necesario para seguir adelante
Durante una gala celebrada el pasado 16 de enero, el presidente de ASUS, Jonney Shih, dejó claro que «ASUS ya no lanzará nuevos modelos de teléfonos móviles en el futuro». Esto no significa que vayan a desaparecer del mapa; por el contrario, quieren enfocar sus esfuerzos en innovaciones más allá del teléfono inteligente. La empresa planea centrar su energía en áreas como la robótica y las gafas inteligentes, algo que ya vislumbramos durante la reciente CES 2026.
A pesar del contexto complicado que enfrentó ASUS desde su entrada al mercado móvil en 2000 –donde logró cierta popularidad especialmente en Asia– no todo fue color de rosa. El aumento feroz de competencia hizo mella en sus ventas y rentabilidad. Pero lejos de rendirse tras perder más de 62 mil millones de dólares taiwaneses solo en 2018 por sus operaciones móviles, decidieron concentrarse en lo premium.
Ahora bien, ¿qué nos traerá ASUS después? Con su vasta experiencia informática y nuevas propuestas como las gafas ROG XREAL R1 pensadas para gamers ávidos por experiencias inmersivas, parece claro que están buscando reinventarse. No hay duda: aunque digan adiós a los móviles, esto puede ser solo el comienzo para una nueva etapa llena de sorpresas.

