En un giro inesperado para los conductores, la Dirección General de Tráfico (DGT) ha decidido tomar cartas en el asunto con una medida que está dando mucho que hablar. A partir de ahora, las multas pueden ascender hasta 30.000 euros por simplemente alertar a otros sobre controles policiales a través de grupos de WhatsApp o Telegram. ¿Te suena familiar esa práctica tan común entre amigos?
Los peligros ocultos tras la alerta
A todos nos ha pasado: estás al volante y, justo antes de entrar en una zona donde podría haber un control, recibes ese mensaje que te avisa. Grupos organizados por zonas han crecido como setas en toda España, y aunque pueden parecer inofensivos, la DGT considera que son un verdadero riesgo para la seguridad vial. La idea es clara: evitar que quienes han bebido o consumido drogas puedan esquivar esos controles.
Parece increíble pensar que alguien pueda ser multado solo por enviar un aviso, pero lo cierto es que ya hay casos. En Ibiza, una mujer fue denunciada recientemente tras avisar a su grupo sobre un control de tráfico. Y eso no es todo; las sanciones se agravan si eres administrador del grupo o si participas activamente compartiendo estos mensajes.
No todo tipo de avisos son ilegales; informar sobre radares fijos está permitido porque ayuda a moderar la velocidad. Pero ¡ojo!, lo que no se puede hacer es alertar sobre controles móviles relacionados con alcohol o drogas. Si solo estás en el grupo sin intervenir, no te preocupes; la ley no te sancionará.
Así que, quizás lo más sensato sea salir corriendo de esos grupos y evitar cualquier problema innecesario. Al final del día, nuestra seguridad al volante debería ser lo más importante.

