¿Te has puesto a pensar alguna vez en cuánto nos cuesta mantener nuestros electrodomésticos en funcionamiento? Esa lavadora que parece tan inocente, o esa nevera que nunca descansa, son las verdaderas culpables de nuestro gasto energético. Según un estudio del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE), más del 55% de lo que pagamos en energía se va por el desagüe de estos aparatos. Vamos a conocer mejor cuáles son los que más consumen.
Los grandes consumidores
Empezando por el rey de los gastos energéticos, encontramos a la nevera, que se lleva nada menos que un 31% del consumo total. Es lógico, ¿verdad? Este electrodoméstico está trabajando día y noche sin descanso.
A continuación, tenemos al congelador, que aunque no es tan voraz como su compañero refrigerador, añade otro 6%. Juntos suman un impresionante 37%.
No podemos olvidar la televisión, ese entretenimiento constante que ocupa un espacio importante en nuestras vidas: representa un 12%. La lavadora entra en esta batalla también con otro 12%, pero lamentablemente para ella, queda lejos de superar a la nevera.
Aquí viene una sorpresa: esos aparatos que dejamos en modo standby, como los microondas o las consolas de videojuegos, añaden un curioso 11%. ¡Esa lucecita roja sí que puede ser costosa!
Poco más abajo tenemos al horno con un consumo del 8%, y aunque consume mucho cuando lo usamos, no está encendido tanto tiempo como otros. El ordenador también hace su parte con un modesto 7%.
Sorprendentemente, el lavavajillas apenas consume un 6%% y otros electrodomésticos entre todos ellos suman otro 7%. En cuanto a los campeones del ahorro energético están la cafetera y el secador de pelo; claro está, solo funcionan breves momentos.
Pensar en estas cifras nos puede hacer reflexionar sobre cómo usamos nuestros aparatos. Quizá sea hora de replantearnos nuestra relación con ellos para no tirar nuestro dinero a la basura. Después de todo, cada pequeño gesto cuenta cuando se trata de cuidar nuestro hogar y nuestro bolsillo.

