En España, la situación con la basura electrónica está alcanzando cifras alarmantes. La ONU nos lanza una advertencia clara: somos uno de los países que más residuos tecnológicos genera. Cada año, millones de dispositivos como móviles, ordenadores y electrodomésticos terminan en el cubo de la basura porque ya no funcionan o simplemente porque nos hemos cansado de ellos. Sin embargo, tirarlos a la basura no es la solución.
Cambiar de dispositivo es algo habitual en nuestra era digital. Pero antes de despedirte del antiguo, hay un aspecto crucial que no puedes pasar por alto: la protección de tus datos personales. A menudo, olvidamos que nuestro viejo smartphone o tablet puede contener información sensible que no queremos que caiga en manos equivocadas. Según expertos en ciberseguridad, si no eliminamos adecuadamente esa información, podría ser recuperada y utilizada con fines muy poco amistosos.
El peligro escondido en nuestros dispositivos viejos
Josep Albors, director de Investigación y Concienciación de ESET España, nos recuerda que esos datos son un potencial peligro. ¿Y quién se preocupa realmente por ello? La realidad es que muchos dejamos escapar información valiosa sin pensarlo dos veces. ¿Cuántas veces hemos almacenado fotos familiares o documentos delicados sin pensar en las consecuencias?
A lo largo del teletrabajo durante la pandemia, el riesgo aumentó aún más. No solo afecta a nuestra privacidad personal; también puede poner en jaque a nuestras empresas al exponer cuentas laborales y filtrar información confidencial.
Entonces, ¿cómo podemos deshacernos correctamente de estos dispositivos sin poner en riesgo nuestra seguridad? ESET tiene algunas recomendaciones clave:
- Copia tus datos importantes: Antes de hacer cualquier cosa, asegúrate de transferir todo lo necesario a tu nuevo dispositivo o guardarlo en la nube.
- Cierra sesión: No te olvides de cerrar sesión en todas las aplicaciones y redes sociales; nunca sabes dónde has iniciado sesión con tus credenciales.
- Saca la tarjeta SIM y SD: Si vas a conservar el número, transfórmala al nuevo móvil; si no, destrúyela para evitar problemas futuros.
Asegúrate también de restablecer tu dispositivo a su configuración original para borrar toda esa información sensible. Si todavía tienes dudas sobre si has hecho un buen trabajo borrando tus datos, puedes utilizar herramientas específicas para limpiar discos duros o incluso destruir físicamente el disco duro para estar completamente seguro.
No permitas que tu antiguo dispositivo se convierta en una puerta abierta para ciberdelincuentes. Con un poco de cuidado y atención al detalle podrás asegurarte de que tu privacidad siga intacta mientras contribuyes a reducir esta montaña creciente de basura tecnológica.