Alberto Pascual, presidente de la asociación Aslan y director ejecutivo de Ingram Micro en España, nos ha dejado claro que estamos viviendo un momento crucial en el ámbito tecnológico. Con más de 8.000 asistentes, el Congreso ASLAN celebrado en Madrid ha sido todo un éxito, superando todas las expectativas y consolidándose como un punto de encuentro vital para debatir sobre los retos que enfrentamos en la transformación digital.
La Tecnología como Núcleo Estratégico
Pascual destaca que hoy en día, la tecnología no es solo una herramienta; se ha convertido en el corazón de las estrategias empresariales. “El Congreso ha evolucionado, ya no es un evento solo para tecnólogos”, afirma con convicción. Este año han estado presentes figuras clave, desde ministros hasta CEOs, dejando claro que todos están en la misma sintonía: hay que tomar decisiones audaces.
Y es que, aunque hemos avanzado mucho gracias a fondos europeos y a una base sólida de talento digital, todavía queda camino por recorrer. La inteligencia artificial (IA) ha sido uno de los temas centrales del congreso; sin embargo, Alberto señala que no basta con hablar sobre ella. “Queremos demostrar cómo está transformando sectores concretos”, explica.
No obstante, al abordar el tema de la ciberseguridad, Pascual lanza una advertencia directa: “El elemento más débil es el humano”. Las nuevas normativas europeas exigen mucho más a las organizaciones; hay que estar alerta y anticiparse a los riesgos. En este sentido, la formación continua es esencial.
A medida que avanzamos hacia un futuro donde las amenazas cibernéticas son cada vez más sofisticadas, él cree firmemente en soluciones accesibles para todos: “Los servicios de ciberseguridad gestionada son clave. Es como tener Netflix para tu seguridad digital”. Con esta analogía tan sencilla, logra transmitir lo complejo del asunto con claridad.
Cerrar los ojos ante estos desafíos sería tirar a la basura nuestras oportunidades futuras. La tecnología debe ser vista como aliada; las administraciones públicas también tienen su papel esencial aquí. Hay financiación disponible pero aún enfrentan cuellos de botella burocráticos.” Desde Aslan están trabajando para fomentar un diálogo entre lo público y lo privado porque todos debemos caminar juntos hacia adelante.