El 22 de marzo fue un día especial para la exploración espacial. La sonda Parker, de la NASA, se lanzó una vez más en su viaje hacia el astro rey, acercándose como nunca antes lo había hecho un objeto humano: ¡a solo 6,1 millones de kilómetros de la superficie solar! Y todo esto mientras viajaba a una velocidad vertiginosa de 692.000 kilómetros por hora.
Un logro que desafía los límites
Este fue el acercamiento número 23 de Parker al Sol, donde logró igualar el récord anterior que alcanzó en diciembre. Cada vez que esta pequeña maravilla tecnológica se acerca al Sol, nos deja boquiabiertos al convertirse en el objeto más rápido jamás construido por nuestra especie.
La confirmación del éxito llegó dos días después cuando la sonda pudo comunicarse con su equipo en el Laboratorio de Física Aplicada de la Universidad Johns Hopkins. Las buenas noticias fueron que todos los sistemas estaban funcionando perfectamente y que había resistido las extremas condiciones del entorno solar.
Pensar en lo que representa este viaje es alucinante. El Sol, esa estrella tan familiar desde la distancia, es una gigantesca bola de energía compuesta principalmente por hidrógeno y helio. En su núcleo, las temperaturas alcanzan los 15 millones de grados. Aunque parezca increíble, su atmósfera exterior puede superar el millón de grados Celsius.
Afrontar estos desafíos no es tarea fácil; desde su lanzamiento en 2018, Parker ha estado recogiendo datos sobre cómo se comporta esta fuente colosal de energía. Con un escudo térmico innovador, puede operar dentro del entorno solar y estudiar aspectos cruciales como el viento solar y las tormentas solares que podrían afectar nuestras comunicaciones aquí en la Tierra.
A medida que avanza esta misión fascinante, cada nuevo acercamiento nos proporciona información valiosa para predecir fenómenos solares extremos y así proteger nuestras infraestructuras digitales cotidianas. Así que sí, aunque este haya sido solo su perihelio número 23, aún hay mucho camino por recorrer y nuevas órbitas están programadas para continuar explorando los secretos del sol.