En un rincón del vasto Mar de Japón, el submarino ruso Ufa, parte de la Flota del Pacífico, ha vuelto a dar que hablar. Este submarino diésel-eléctrico, auténtica joya tecnológica, ha demostrado recientemente su impresionante capacidad al disparar misiles de crucero Kalibr durante unas maniobras militares que no han pasado desapercibidas.
Imagina un arma que se mueve en silencio absoluto. Eso es lo que representa el Ufa. Con su habilidad para atacar objetivos a más de 1.000 kilómetros, este batiscafo es considerado uno de los submarinos más avanzados y silenciosos del mundo, algo que ni siquiera la Marina de Estados Unidos ha podido ignorar al apodarlo como un ‘black hole’ por su casi invisibilidad bajo el agua.
Tecnología en las profundidades
Construido por los Astilleros del Almirantazgo en San Petersburgo y entregado a la Armada rusa en noviembre de 2022, el Ufa es una máquina diseñada para pasar desapercibida. Con una longitud de 74 metros y un desplazamiento superior a las 4.000 toneladas bajo el agua, esta maravilla marina puede alcanzar velocidades de hasta 20 nudos. Pero lo más sorprendente no es solo su tamaño o velocidad; son sus capacidades ofensivas las que realmente dejan huella.
Armado con misiles Kalibr, capaces de impactar tanto en barcos como en tierra firme, el Ufa tiene un alcance operativo impresionante: hasta 12.000 kilómetros. Además, cuenta con torpedos y sistemas avanzados para seleccionar y lanzar armamento eficientemente.
A medida que el mundo observa estos despliegues navales, queda claro que el submarino Ufa no es solo una pieza más en la estrategia militar rusa; es un recordatorio del poderío y la innovación tecnológica con la que cuentan. En tiempos donde cada maniobra cuenta, saber lo que se mueve bajo las olas nos hace cuestionarnos: ¿hasta dónde llegará esta carrera armamentista?