Hoy en día, parece que tener un móvil siempre a mano nos convierte en auténticos superhéroes capaces de enfrentar cualquier crisis. Pero, ¿realmente es así? La Unión Europea, en su reciente guía para afrontar situaciones extremas, nos deja claro que este dispositivo no es tan esencial como creemos cuando hablamos de un kit de supervivencia.
Ayer, una estrategia se hizo pública y puso a más de uno a pensar. No es cuestión de acumular papel higiénico como si no hubiera un mañana; la idea aquí es estar preparados con lo básico para sobrevivir al menos 72 horas sin ayuda externa. ¿Y qué incluye este kit recomendado por Bruselas? Pues agua, medicamentos, alimentos y algo que apenas roza la tecnología: una radio a pilas y una linterna.
Peligros de depender del móvil en emergencias
Ahora bien, los expertos nos advierten sobre los riesgos de incluir dispositivos electrónicos en nuestro equipo. En circunstancias críticas como guerras o apagones, tu querido smartphone podría traicionarte. Además de poder delatar tu ubicación incluso apagado (¡vaya sorpresa!), las baterías pueden incendiarse si no se manejan adecuadamente.
Pero eso no es todo. Imagina que decides llevar contigo power banks o linternas recargables. Si te quedas sin energía y no hay luz, ¡te has quedado a oscuras! Sin contar que el frío extremo puede hacer que muchos móviles simplemente se nieguen a funcionar.
Entonces, ¿qué recomiendan los entendidos? Invertir en herramientas prácticas y fiables que no dependan del famoso “enchufe”. Linternas manuales, radios solares o brújulas analógicas son algunas opciones que podrían salvarnos en un apuro. Según el portal ready.gov, lo mejor es elegir dispositivos versátiles y resistentes al agua.
No dejemos nada al azar; preparemos nuestros kits con cabeza y aseguremos nuestra supervivencia sin caer en la trampa tecnológica.