Esta madrugada, el cielo se convirtió en un lienzo donde se dibujó una espiral luminosa que sorprendió a muchos en España y otros lugares de Europa. Y todo esto gracias a Elon Musk y su empresa SpaceX, que, como siempre, no deja de llamar la atención. Ayer por la tarde, alrededor de las ocho, los habitantes del Reino Unido fueron testigos de este curioso fenómeno que duró unos 30 segundos y se describió como un remolino de luces flotando sobre sus cabezas.
Un espectáculo habitual
Expertos como Simon King de la BBC nos explican que esta maravilla celestial es fruto del combustible congelado expulsado por la segunda etapa del cohete Falcon 9. Cuando ese combustible se libera a gran altura y congela en nuestra atmósfera, da lugar a esas nubes brillantes que giran y reflejan la luz solar.
No es la primera vez que nos topamos con estos fenómenos extraños. Hace poco más de un año, otro lanzamiento había dejado su huella en el cielo estadounidense con un resplandor rojo confundido con auroras boreales. El Falcon 9 había perforado literalmente la ionosfera mientras ascendía al espacio. Un espectáculo impresionante, sin duda, pero también motivo para cuestionar qué implicaciones tiene para nuestro entorno.
A pesar de que hasta ahora estas alteraciones atmosféricas no parecen representar una amenaza directa para nosotros, muchos se preguntan si estos fenómenos son simplemente efectos secundarios menores o algo más preocupante. Con más de 90 misiones solo este año y una creciente frecuencia en los lanzamientos, surge la inquietud sobre cómo esto afectará a nuestra ionosfera y sus funciones vitales en telecomunicaciones.
Además está el tema de la contaminación visual. Los astrónomos están preocupados; cada vez resulta más complicado observar las estrellas debido a estos eventos y los miles de satélites del proyecto Starlink. Pero aquí viene lo peor: actualmente no hay regulaciones internacionales claras sobre cómo manejar estos impactos en nuestro cielo nocturno.
Aunque no hay pruebas definitivas de que estas espirales sean peligrosas para nuestra salud o vida diaria, su efecto acumulativo es un asunto serio al que debemos prestar atención. La capacidad casi semanal con la que SpaceX lanza cohetes plantea preguntas importantes sobre cómo manejaremos nuestro espacio aéreo en el futuro cercano.