¿Sabías que el termo eléctrico es un compañero indispensable en muchos hogares españoles? Especialmente en aquellos donde no hay calefacción central ni agua caliente al instante. La instalación de estos aparatos es pan comido, necesitan poco mantenimiento y, lo mejor de todo, no emiten gases perjudiciales. Sin embargo, si no los utilizamos bien, pueden convertirse en un verdadero agujero negro para nuestra factura eléctrica.
Conoce cómo funciona tu termo eléctrico
Para empezar a ahorrar, es fundamental entender cómo opera este dispositivo. Un termo eléctrico almacena agua caliente en su interior y utiliza resistencias que se activan hasta alcanzar la temperatura deseada. Pero aquí viene el truco: con el tiempo, esa agua pierde calor y las resistencias tienen que encenderse una y otra vez. ¡Eso significa un consumo innecesario!
Según la OCU (Organización de Consumidores y Usuarios), cada español consume alrededor de 35 litros diarios de agua caliente. Imagínate si todos hacemos pequeños cambios… ¡podríamos aliviar mucho nuestras economías domésticas!
Ahorra sin complicaciones
Una manera efectiva de reducir ese gasto es ajustar la temperatura del agua. Generalmente, los termos calientan el agua a 60 °C, pero según expertos de la OCU, bajar esa temperatura a entre 30 y 35 °C puede significar hasta un 15% menos en consumo energético. Además, invertir en un enchufe inteligente te permitirá programar el funcionamiento del termo solo cuando realmente necesites agua caliente.
No olvides los aireadores para grifos; son unos dispositivos increíbles que mezclan aire con el chorro de agua y pueden reducir tu consumo hasta un 60%, sin sacrificar la presión del agua.
Mantén tu termo en forma
Cuidar del mantenimiento del termo también es crucial si queremos que funcione como nuevo durante años. Aunque no requiere revisiones tan frecuentes como las calderas de gas, sí conviene realizar algunas comprobaciones cada pocos años:
- Sustituir el ánodo cada dos años para evitar la corrosión.
- Ajustar el termostato para asegurarte de que mide bien la temperatura.
- Revisar las resistencias; si están llenas de cal, eso puede afectar su eficiencia enormemente.
Cambiando algunos hábitos simples y manteniendo nuestro equipo en buen estado podemos disfrutar del confort sin ver cómo se nos escapan los euros por la ventana.