El ZTE WATCH Live 3 ha llegado para hacer ruido en un mercado saturado de smartwatches premium. Con marcas como Apple, Huawei y Samsung dominando el panorama, este reloj chino se atreve a ofrecerse a un precio de 39,90 euros. Pero, ¿realmente merece la pena?
Un diseño que refleja su precio
A primera vista, si te entregan este reloj sin decirte lo que cuesta, enseguida notarás que no es un modelo de lujo. El embalaje es sencillo y el acabado del smartwatch deja mucho que desear. La correa de plástico intercambiable y la caja mate pueden parecer básicas, pero sorprendentemente, el reloj pesa solo 39 gramos, lo cual es una ventaja a la hora de llevarlo puesto.
En cuanto a la pantalla, ZTE nos presenta una HD de 1,83 pulgadas, bastante amplia para leer notificaciones. Sin embargo, la resolución (240 x 284 píxeles) deja algo que desear; las imágenes aparecen borrosas y poco definidas. Aun así, por ese precio no podemos pedir peras al olmo.
A pesar de ser un dispositivo económico, he tenido mi experiencia con él y puedo decir que ha resistido bien los arañazos gracias a su cristal robusto. Además, cuenta con certificación IP68, lo que significa que puede soportar agua y polvo.
Rendimiento modesto pero funcional
No nos engañemos; si buscas velocidad o fluidez extrema en tu smartwatch, aquí no lo encontrarás. Aunque el ZTE WATCH Live 3 tiene sus limitaciones -con algunos tirones en la navegación- cumple su función básica. No olvidemos que hablamos de menos de 40 euros.
Los sensores están ahí para monitorizar tu salud: frecuencia cardíaca 24/7 y seguimiento del sueño son algunas características destacadas. También puedes elegir entre más de 100 modos de ejercicio. En general, ofrece datos bastante precisos si lo comparamos con otros dispositivos más caros.
Batería duradera y opciones limitadas
Uno de los puntos fuertes del ZTE WATCH Live 3 es su batería. Con 290 mAh, promete hasta diez días sin cargarlo. Durante mi prueba personal logré usarlo una semana entera sin problemas.
Pese a ser una opción económica para aquellos que buscan simplemente lo básico en un smartwatch –como contestar llamadas o recibir notificaciones– hay aspectos negativos: su pantalla limitada y acabados sencillos son claros indicadores de su gama baja.
Conclusión: ¿Merece la pena?
En definitiva, el ZTE WATCH Live 3 puede ser una buena elección si buscas algo asequible y funcional sin pretensiones exageradas. Pero si anhelas características avanzadas o un diseño sofisticado, este no es tu dispositivo. Al final del día depende de tus necesidades: si solo deseas un smartwatch básico por poco dinero, aquí tienes una opción decente.