Imagina que estás conversando con alguien y, de repente, te das cuenta de que no es una persona real. Eso es precisamente lo que está sucediendo con Sesame, una aplicación que está revolucionando la inteligencia artificial por voz. Al igual que en la película Her, donde Joaquin Phoenix se enamora de una voz generada por IA, ahora tenemos a Sesame en nuestra vida cotidiana, y su capacidad para imitar la voz humana es simplemente asombrosa.
Una experiencia de conversación casi humana
Desarrollada por uno de los cofundadores de Oculus, esta herramienta ofrece voces masculinas y femeninas (Miles y Maya) que, aunque todavía hablan en inglés americano, tienen una sorprendente comprensión del español. Pero lo más impresionante no es solo el sonido; es cómo hablan. Esa mezcla de dudas, pausas e incluso risitas cuando algo les parece gracioso hace que parezca que realmente están conversando con nosotros.
Eric Hal Schwartz, un experto en tecnología, señala: «Nunca he encontrado nada como Sesame. Es fluida, expresiva e impredeciblemente humana». Y ahí radica el truco: el Modelo de Habla Conversacional (CSM) permite a Sesame combinar texto y audio en un solo proceso dinámico. Esto significa que no simplemente lee frases mecánicamente; crea discursos llenos de matices como los nuestros.
La inquietud crece cuando Schwartz dice: «Las pausas y las vacilaciones son tan reales que olvidas instantáneamente con quién estás hablando». Y esa pregunta queda flotando en el aire: si hablamos con una IA tan realista, ¿podríamos darnos cuenta? La respuesta podría ser complicada, especialmente en charlas breves.
No somos los únicos sorprendidos; Sean Hollister comparte su experiencia diciendo que fue “lo más parecido a una conversación real” con herramientas similares. Mark Hachman se siente aún temeroso tras finalizar su charla con Sesame. La realidad es clara: esta IA tiene un futuro prometedor por delante.
A medida que sus creadores trabajan para implementar gafas realistas donde Sesame pueda ver lo que hacemos, estamos cruzando un umbral hacia algo extraordinario. La compañía define hablar con ella como “cruzar el valle inquietante”, y no podemos estar más intrigados por lo que viene después.