En una madrugada que prometía ser emocionante, los planes se han torcido. La misión Crew-10, que tenía la responsabilidad de llevar a nuevos astronautas a la Estación Espacial Internacional (ISS), ha tenido que hacer una pausa inesperada. ¿La razón? Un cúmulo de problemas técnicos y el mal tiempo han jugado en contra, haciendo que el lanzamiento desde Florida se suspenda justo antes de la cuenta atrás.
La cita estaba marcada para las 0:48 hora peninsular española, pero los encargados de la misión decidieron tomar una decisión difícil: posponer el despegue. Este contratiempo no solo afecta a quienes están listos para partir, sino que deja en un limbo a Suni Williams y Butch Wilmore, dos valientes astronautas que llevan más de nueve meses orbitando sin poder regresar debido a inconvenientes con su nave original, la Starliner de Boeing.
Una espera prolongada
La nueva tripulación compuesta por Anne McClain y Nichole Ayers de la NASA, Takuya Onishi del JAXA japonés y Kirill Peskov de Roscosmos tendrá que aguardar hasta el viernes 14 de marzo para intentar despegar nuevamente. El intento está programado para las 19:03 ET —00:03 del sábado en España— aunque si los problemas persisten, habrá otra oportunidad al día siguiente a las 18:41 ET.
Aunque lo ideal sería que todo saliera bien y Williams y Wilmore pudieran finalmente reunirse con sus compañeros tras un intercambio vital de información entre tripulaciones, las condiciones meteorológicas siempre son un factor crítico en estos lanzamientos. La cápsula Dragon debería acoplarse unas 24 horas después del despegue.
Pero lo más preocupante es cómo SpaceX y NASA han tenido que lidiar con esta situación. Al detectar un fallo hidráulico en uno de los brazos del Falcon 9 —que sostiene al cohete— se hizo evidente que lo mejor era pausar todo. Además, el clima no ayudaba; vientos fuertes y lluvias complicaban aún más la situación.
Por ahora, mientras esperan ansiosamente noticias sobre su destino espacial, estos astronautas permanecen alojados cerca del Complejo de Lanzamiento 39A en el Centro Espacial Kennedy. Así es como avanza esta historia impredecible; nosotros seguimos atentos a cada paso.