Hoy en día, Internet se ha convertido en nuestra ventana al mundo. Con un simple clic, tenemos acceso a información de todo tipo. Pero, ojo, porque no todo lo que brilla es oro. Hay cosas que es mejor no buscar si queremos mantener la calma y evitar disgustos.
¿Te atreves a buscar tu nombre?
Vivimos en tiempos donde la privacidad parece estar en peligro constante. ¿Alguna vez te has preguntado qué podría salir a la luz si pones tu nombre en el buscador? No sería raro que te topes con algo que preferirías mantener bajo llave.
Y hablemos de salud: sintomatologías. Buscar sobre síntomas puede ser una trampa mortal; podrías terminar más preocupado por lo que leíste que realmente enfermo. Un simple dolor de cabeza podría transformarse en una montaña rusa emocional.
No hablemos del lado oscuro: cualquier cosa delictiva. Aunque la curiosidad nos pique, las autoridades están siempre al acecho. ¿Realmente quieres arriesgarte a ser considerado sospechoso por hacer clic en lo prohibido?
En cuanto a los medicamentos, dejemos eso a los expertos. La última decisión debe estar en manos de un médico cualificado y no de Google.
Cuidado con tus búsquedas nocturnas
Tampoco podemos olvidarnos de las búsquedas sobre plagas de insectos. Si decides hacerlo, prepárate para ver imágenes tan desagradables que podrías tener pesadillas. Y no hay nada más angustiante que investigar sobre nacimientos; aunque tener un hijo es hermoso, el parto puede resultar aterrador y ver vídeos al respecto solo aumentará la ansiedad.
Sigue buscando y tal vez acabes leyendo sobre el cáncer. Muchos síntomas pueden asustarte sin razón; así que ten cuidado y no te metas en un laberinto de preocupaciones innecesarias.
Cuidado con las estafas online
A veces queremos encontrar cosas gratis, pero esa búsqueda puede llevarte directamente a una trampa o estafa. ¡Alerta! Las páginas engañosas están al acecho.
No menos importante son las dietas; informarte por Internet puede ser peligroso si tu salud está en juego. Lo más sensato es consultar con un profesional antes de seguir cualquier consejo encontrado online.
No todo lo sexual debería ser buscado
Y finalmente, cuando se trata de temas sexuales, piénsalo dos veces antes de entrar al buscador. Podrías encontrarte con contenido perturbador y generar problemas inesperados, especialmente si usas dispositivos compartidos como el ordenador del trabajo.