Mientras todos miramos al cielo con la esperanza del despegue de Starship, SpaceX ha tenido que frenar sus planes una vez más. La octava prueba de vuelo se aplaza debido a problemas técnicos, y no podemos olvidar la explosión del séptimo lanzamiento. Ahora, la Administración Federal de Aviación (FAA) debe dar el visto bueno para seguir adelante con las pruebas. Pero no todo son malas noticias, porque hoy hay dos hitos espaciales que están en marcha y que prometen dejarnos sin aliento.
Ariane 6 y su debut comercial
Primero está el tan esperado vuelo comercial del cohete Ariane 6. Este gigante espacial llevará consigo al satélite de observación militar CSO-3, un proyecto conjunto entre el Centro Nacional de Estudios Espaciales y la Agencia Francesa de Armamento. Aunque originalmente estaba programado para finales de 2024, después se retrasó al 26 de febrero y luego nuevamente al 3 de marzo por problemas logísticos. Y cuando parecía que todo estaba listo en la rampa, ¡bam!, surgieron complicaciones técnicas justo antes del lanzamiento.
Parece que finalmente este jueves, día 6 de marzo, Ariane 6 despegará desde el centro espacial de Kurú en Guayana Francesa a las 17:24 hora española. Arianespace asegura que tanto la lanzadera como el satélite CSO-3 están «en condiciones estabilizadas y seguras». El objetivo es poner este satélite espía en órbita polar a unos 800 kilómetros sobre nuestras cabezas como parte del programa MUSIS.
Y por si esto fuera poco, también nos prepara para otro gran evento: el alunizaje de la nave Athena, programado para hoy a las 18:32. Intuitive Machines busca dejar su huella en la Luna cerca del Polo Sur solo cuatro días después del exitoso aterrizaje del Blue Ghost. Si Athena logra posarse suavemente sobre nuestro satélite natural, sería un gran paso hacia una exploración lunar más sostenible y una base sólida para futuras misiones bajo el programa Artemis.
Aquí es donde entran los científicos: NASA estará buscando agua y otros recursos volátiles utilizando los instrumentos a bordo de Athena. Uno de los aspectos más emocionantes será extraer y utilizar materiales directamente desde la superficie lunar. Esto podría revolucionar nuestra forma de pensar sobre la exploración espacial.
No olvidemos lo emocionante que es ser testigos de estos acontecimientos históricos mientras esperamos ese ansiado momento con Starship; ¡el espacio está lleno de sorpresas!