En un giro inesperado de los acontecimientos, Larry Sanger, cofundador de Wikipedia, ha decidido plantarle cara a Elon Musk. En su cuenta de X, esa red social que ahora pertenece al magnate, Sanger no se ha cortado un pelo para lanzar una pregunta directa: «Hola Elon Musk. Soy el cofundador de Wikipedia. ¿Puedo pedirte que determines qué ramas del gobierno de los EE. UU. (¡si las hay!) tienen empleados a los que se les paga por editar, monitorear, actualizar, presionar, etc., en Wikipedia?» Su mensaje es claro y contundente.
Una demanda urgente
Sanger no solo está buscando respuestas; también exige transparencia. «Si se realizan operaciones de este tipo, se debería retirar la financiación», ha afirmado sin rodeos. Y añade: «Si no hay ninguna, nos gustaría saberlo. ¿Estás de acuerdo?» Para aquellos que no lo conocen bien, el cofundador recordó que dejó Wikipedia en 2002 y admitió que el proceso actual le resulta tan opaco como a cualquier usuario común.
No es la primera vez que Musk se enfrenta a Wikipedia. Hace unos meses la descalificó llamándola ‘Wokepedia’ y animó a sus seguidores a dejar de donar hasta que la enciclopedia restableciera lo que él considera equilibrio editorial. Esto provocó un revuelo considerable en las redes sociales y puso sobre la mesa el papel crucial que juega esta plataforma como fuente informativa.
Ante tal embestida, Wikipedia tuvo que salir al paso con un comunicado defendiendo su misión y aclarando cómo se utilizan los fondos recaudados. Aseguran estar comprometidos con ampliar la participación de personas diversas en la edición del contenido y crear un entorno seguro para todos los usuarios.
Al final del día, lo cierto es que esta batalla entre titanes pone en tela de juicio algo fundamental: ¿Quién controla realmente nuestra información? La conversación apenas comienza.