La historia que hoy contamos no es solo un aviso sobre los peligros de la Inteligencia Artificial, sino también una reflexión sobre lo que puede suceder cuando jóvenes mentes se adentran en terrenos resbaladizos. Este jueves, tres chicos fueron arrestados en Tokio por haber utilizado la IA para crear un programa que les permitió elaborar más de un centenar de contratos móviles falsos. ¿El resultado? Un fraude monumental valorado en 7,5 millones de yenes, alrededor de 48.000 euros.
Un juego peligroso
Según las autoridades, estos adolescentes, un estudiante de secundaria de 16 años de Ogaki, otro de 15 años de Maibara y el más pequeño con solo 14 años desde Tachikawa, encontraron en la tecnología una vía rápida para hacer dinero. Usaron herramientas como ChatGPT, creando no solo esos contratos fraudulentos, sino también 3.000 millones de claves y contraseñas para Telegram. ¡Impresionante pero inquietante!
La policía asegura que estos chicos violaron leyes fundamentales al acceder sin autorización al sistema de Rakuten Mobile entre mayo y agosto del año pasado. Lo que hicieron fue sencillamente increíble: suscribirse a líneas telefónicas ficticias y luego revenderlas por criptomonedas. Cuando se les interrogó sobre sus motivaciones, admitieron querer “atraer atención en las redes sociales” con sus “métodos delictivos avanzados”. Además, pensaban usar el dinero para jugar en casinos online.
Nos hace pensar hasta dónde pueden llegar los jóvenes cuando combinan curiosidad e imprudencia con tecnologías poderosas como la IA. Una lección clara: siempre hay consecuencias detrás del brillo tecnológico.