A mediados de enero, el megacohete Starship de SpaceX despegó desde Boca Chica, Texas, marcando su séptimo vuelo. La emoción estaba en el aire; todos esperábamos ver cómo se repetiría la maniobra de Mechazilla mientras la nave se sometía a una serie de pruebas rigurosas. Pero como a veces sucede, las cosas no salieron según lo planeado.
Un ascenso que terminó en desastre
La torre Mechazilla cumplió con su parte al capturar al Super Heavy y parecía que todo iba bien. Sin embargo, después de que las etapas se separaron y Starship encendió sus seis motores Raptor para ascender al espacio, algo salió mal. De repente, nos quedamos sin telemetría. Y antes de que pudiéramos procesar lo que estaba sucediendo, Starship sufrió un desmontaje rápido y no deseado durante el ascenso. El resultado: un incendio en la sección trasera del cohete.
SpaceX tuvo que salir a aclarar la situación diciendo que “la nave voló dentro de su corredor designado”, algo vital para proteger a todos los que estábamos abajo: en tierra, mar o aire. Pero aún así, los restos del cohete pasaron volando por el norte de República Dominicana mientras se desintegraban en plena caída libre. ¡Menuda imagen! Un trozo llegó incluso hasta Europa; esto no es cualquier cosa.
Tras este incidente impactante, SpaceX comenzó una investigación exhaustiva para entender qué había salido mal. Y un mes después, han compartido algunos hallazgos interesantes. Al parecer, los incendios en la parte posterior hicieron que “todos los motores menos uno ejecutaran secuencias de apagado controlado”. Esto causó una pérdida total de comunicación y activó el sistema de autodestrucción del propio Starship.
Se habla también de vibraciones intensas durante el vuelo; estas resultaron ser mucho más fuertes que las pruebas anteriores habían anticipado. Una fuga del propulsor sobrepasó lo esperado y eso llevó a incendios prolongados en la nave.
A pesar del caos aéreo, desde la Defensa Civil confirmaron a EFE que no hubo reportes de daños ni personas afectadas por este espectáculo espacial desafortunado. Mientras tanto, SpaceX ya ha anunciado su octavo lanzamiento para este 28 de febrero; están trabajando duro para mejorar la fiabilidad del sistema antes de volver a intentarlo.