En una reciente publicación en X, Elon Musk no se ha cortado ni un pelo al afirmar que es el momento de preparar la desorbitación de la Estación Espacial Internacional. ¿Lo está diciendo en serio? Es difícil no levantar una ceja ante estas declaraciones, especialmente viniendo de alguien que siempre da de qué hablar. Parece que el magnate del espacio está decidido a dejar su huella, y esta vez apunta alto.
¿Fin de una era?
Musk, con ese carácter provocador que lo caracteriza, lanzó la piedra y se apartó: «La ISS ha cumplido su propósito y su utilidad incremental es muy pequeña», sentenció. Mientras tanto, nosotros nos preguntamos si realmente estamos listos para despedirnos de este laboratorio orbital que ha sido hogar para más de 270 astronautas durante los últimos 25 años. Según los planes oficiales de la NASA, el destino final para la estación no debería llegar hasta al menos 2030. Pero Musk va más allá: recomienda que el proceso comience dentro de solo dos años.
Y aquí es donde las cosas se complican. La relación entre Musk y el gobierno estadounidense se torna cada vez más cercana; recordemos que SpaceX tiene un contrato por valor de 843 millones de dólares para construir el vehículo encargado de remolcar a la ISS hacia su descanso final en el océano Pacífico. Un cementerio donde reposan otras 260 naves espaciales.
A pesar del revuelo, hay quienes consideran las palabras del CEO como una falta de respeto a todo lo logrado en estos años. Eric Berger, editor senior de temas espaciales en Ars Technica, le respondió directamente recordándole sus compromisos contractuales con la NASA: «¿Estás sugiriendo que la ISS se desorbite antes de 2030?» A lo que Musk respondió sin titubear: «La decisión depende del presidente, pero mi recomendación es hacerlo lo antes posible».
Así están las cosas. Mientras algunos ven esto como un paso hacia adelante en nuestras ambiciones interplanetarias —con Marte siempre a la vista— otros se sienten incómodos con estas decisiones apresuradas. ¿Estamos realmente dispuestos a tirar a la basura décadas de trabajo? Solo el tiempo dirá qué rumbo tomará esta historia.