Los dispositivos Alexa de Amazon se han colado en millones de hogares, pero hay que tener cuidado con dónde los colocamos. Algunos usuarios, sin querer, están dejando sus altavoces en sitios muy peligrosos y eso puede traer consecuencias serias.
¡Ojo con las ventanas!
Poner tu Amazon Echo junto a una ventana es una invitación directa a los ladrones. ¿Te imaginas? Con un simple acceso al altavoz, podrían llegar a desbloquear tu coche o transferir dinero desde tu cuenta bancaria usando la habilidad de PayPal de Alexa. Suena alarmante, ¿verdad?
Además, ubicarlo debajo del televisor tampoco es la mejor opción si quieres mantener tus conversaciones a salvo. Este dispositivo está diseñado para escuchar la palabra mágica “Alexa” y si lo tienes justo ahí, podrías activar sin querer el grabador en medio de una charla privada.
Mantén a raya el calor
A nadie le gustaría ver cómo su dispositivo se derrite por estar cerca de fuentes de calor como radiadores o chimeneas. El calor no solo puede afectar su rendimiento; en el peor de los casos, podrías estar arriesgando un incendio. Es mejor dejarlo en mesas auxiliares o estanterías donde esté seguro y fresco.
Privacidad ante todo
Y hablemos claro: tener Alexa en lugares íntimos como el dormitorio o el baño no es recomendable. Aunque Amazon insiste en que solo graba tras escuchar “Alexa”, lo cierto es que nunca estamos completamente seguros de si se activa por error. Así que guardemos nuestras charlas más privadas lejos del oído curioso del altavoz.
En definitiva, lo mejor es colocar tu Alexa en espacios comunes como la sala o la cocina donde puedas disfrutarla sin preocupaciones. La tecnología debe ser nuestra aliada y no nuestro enemigo.