La situación en Corea del Sur se ha vuelto tensa en el ámbito de la inteligencia artificial. El país ha decidido poner freno al servicio de DeepSeek, una plataforma china que estaba empezando a dar que hablar. ¿El motivo? La preocupación creciente sobre cómo se manejan los datos, especialmente cuando estos acaban almacenados en servidores en China. Y no estamos hablando de cualquier tipo de información; aquí hay datos sensibles que podrían estar en juego.
La PIPC toma cartas en el asunto
La Comisión de Protección de Información Personal (PIPC) anunció que esta restricción entró en vigor el pasado sábado y no aflojará hasta que DeepSeek cumpla con las leyes de privacidad surcoreanas. Esta decisión no ha caído del cielo; llegó después de varias advertencias oficiales y del bloqueo del uso de esta aplicación en instituciones gubernamentales. De hecho, Hyundai Motor, una de las grandes automovilísticas surcoreanas, ya había limitado el acceso a sus empleados por miedo a posibles filtraciones.
No solo Hyundai está preocupado; los ministerios de Finanzas y Medio Ambiente también se unieron a la movida hace dos semanas, prohibiendo el acceso provisional a DeepSeek. Y esto no es un tema menor: los ministerios de Exteriores, Defensa Nacional y Economía también han puesto barreras para proteger su información sensible. La cartera del Interior incluso ha recomendado prudencia a otros ministerios y gobiernos regionales ante lo que considera una gestión poco clara del almacenamiento de datos por parte de la startup china.
A pesar del revuelo, DeepSeek había generado expectativas tras presentar su modelo más reciente hace un mes, deslumbrando a expertos por su eficiencia y coste frente a competidores estadounidenses. Pero la sombra de la inseguridad acecha: Italia y Australia están haciendo sus deberes analizando este servicio e imponiendo restricciones similares por motivos similares relacionados con su propia seguridad nacional.