Aunque cada vez más gente se lanza a guardar sus fotos y archivos en la nube, hay quienes aún prefieren el clásico disco duro o pen-drive. En un intento por ahorrarse unos euros, muchos optan por comprar estos dispositivos de segunda mano. Sin embargo, ojo, esto puede convertirse en una trampa peligrosa.
Las estafas están a la orden del día
La realidad es que los precios disparados de los discos duros han abierto la puerta a un sinfín de estafadores que se aprovechan de las ganas de ahorro de los usuarios. Es común ver ofertas irresistibles que parecen sacadas de un sueño, pero detrás pueden esconder una cruda realidad.
Un ejemplo claro nos llega desde Yahoo Finanzas, donde un usuario compartió su experiencia con un disco duro mecánico externo que compró como si tuviera 1TB. Tras tres años usándolo sin problemas, un día dejó de funcionar. Al abrirlo para investigar el fallo, se encontró con algo inesperado: no era el dispositivo que creía tener.
El truco del estafador fue ingenioso: había instalado un chip de memoria flash dentro del disco duro y lo conectó mediante cables para simular su funcionamiento normal. Pero aquí viene lo peor: la capacidad prometida era solo una ilusión; el chip estaba manipulado para aparentar tener 1TB. Para rematar, le añadió una pieza metálica pegada para darle peso y hacer creer al comprador que tenía un producto legítimo.
Lo más sorprendente es que este usuario nunca notó nada extraño; ni ruidos raros ni señales evidentes de que algo iba mal. Su dispositivo funcionaba como si fuera una tarjeta SD barata. Así que ya saben, amigos: no todo lo que brilla es oro. Antes de lanzarse a comprar esos chollos en internet, piensen bien si vale la pena arriesgarse.