La NASA ha realizado un anuncio trascendental sobre las muestras recogidas del asteroide Bennu, traídas a la Tierra por la misión OSIRIS-REx en septiembre de 2023. Los análisis iniciales, llevados a cabo en el Centro Johnson de la NASA, han revelado la presencia de moléculas que son fundamentales para la vida, incluyendo aminoácidos y nucleobases, esenciales para el almacenamiento y transmisión de instrucciones genéticas en el ADN y ARN.
Investigaciones sobre los orígenes de la vida
Además de los compuestos orgánicos, las muestras de Bennu contienen un alto contenido de carbono y agua, lo que permite a los científicos profundizar en el estudio de los orígenes de la vida en nuestro planeta. La NASA explicó que, aunque no hay evidencia de vida actual, estos hallazgos sugieren que las condiciones necesarias para el surgimiento de la vida estaban presentes en todo el sistema solar primitivo. Esto aumenta las posibilidades de que la vida también pudiera haberse formado en otros planetas y lunas.
Nicky Fox, administrador asociado de la Dirección de Misiones Científicas de la NASA, afirmó que las muestras de Bennu son vitales para entender los componentes que existieron antes de la aparición de la vida en la Tierra. En estudios publicados en las revistas Nature y Nature Astronomy, los investigadores han identificado la alta presencia de amoníaco, así como once minerales, incluyendo calcita y halita, que ofrecen nueva información sobre la composición de asteroides en el sistema solar.
El equipo de investigación, liderado por Jason Dworkin del Centro Goddard de la NASA, subrayó el éxito de la misión OSIRIS-REx, afirmando que los datos obtenidos aportan fragmentos valiosos para comprender un sistema solar lleno de potencial para albergar vida. Sin embargo, todavía quedan muchas preguntas por responder sobre estas muestras extraterrestres.
Bennu es un asteroide que representa un remanente de la formación del sistema solar, y contiene compuestos orgánicos que son la base de toda la vida conocida. Además, al cruzar la órbita de la Tierra, resulta más accesible para futuras exploraciones espaciales.