En la calidez del corazón de Palma, los vecinos han decidido no quedarse callados. Con una determinación admirable, han formado una cadena humana que clama por detener la construcción de un aparcamiento mastodóntico en el solar de Gesa. Pero ¿quién puede culparles? La idea de tirar a la basura un espacio que podría ser un auténtico pulmón verde para la ciudad, simplemente no se sostiene.
La lucha por un futuro más verde
Con más de 2.300 firmas recogidas, esta comunidad ha dejado claro que su deseo es recuperar ese terreno para convertirlo en un parque público donde las familias puedan disfrutar y los niños jugar sin preocupaciones. “No queremos ver cómo este espacio se convierte en otro ladrillo más”, afirman con pasión. Y es que están cansados del monocultivo turístico que amenaza con devorar cada rincón natural. Esta lucha va más allá; es una defensa de su hogar, de su calidad de vida y del legado que quieren dejar a las futuras generaciones.

