La Universitat de les Illes Balears (UIB) es un lugar donde se habla mucho de diversidad lingüística, pero los números cuentan otra historia. Aunque se preveía que el 35% de las asignaturas se impartieran en català, la realidad nos dice que solo un 26,7% lo hace. ¿Qué está pasando aquí?
No podemos ignorar el hecho de que esto afecta a muchos estudiantes y profesores. La lengua debería ser un puente y no una barrera, pero parece que estamos tirando a la basura esa idea. Los defensores del català claman por más presencia en las aulas, mientras otros ven cómo este idioma se va desdibujando poco a poco en el día a día universitario.
Un cambio necesario
Es hora de preguntarnos: ¿por qué seguimos discutiendo sobre la utilidad del català? Este debate no debería existir; deberíamos estar orgullosos de nuestra lengua y asegurar su futuro en todos los rincones educativos. Si bien hay muchas iniciativas para promover su uso, los resultados son decepcionantes.
En fin, lo que necesitamos es un compromiso real por parte de las instituciones para garantizar que nuestro idioma tenga el espacio que merece. No podemos quedarnos parados mientras vemos cómo nuestra cultura se desvanece entre cifras y promesas vacías. Es momento de actuar y hacer del català una realidad palpable en cada rincón de la UIB.

