La situación en los hospitales es insostenible. La reciente huelga de médicos ha mostrado un respaldo abrumador, alcanzando un 70% de participación en los centros hospitalarios y entre el 40% y el 60% en Atención Primaria. Esto no son solo números; son vidas que dependen de una atención digna, algo que muchos profesionales sienten que se les está negando.
Servicios mínimos y una crisis latente
Entre el 16 y el 20 de marzo, los hospitales tendrán que funcionar con servicios mínimos, lo que deja claro que la situación es crítica. Carme Soler, una voz autorizada del sector, nos recuerda que hay quienes todavía dudan sobre la gravedad del problema: “Algunos médicos incluso piensan que esta enfermedad no es real”. Esta incredulidad refleja un panorama desolador, donde la falta de apoyo está llevando a los trabajadores al límite.
A su vez, el colapso en lugares como Son Espases se hace palpable: las operaciones urgentes son la única prioridad, mientras que muchos pacientes deben ser derivados por falta de camas disponibles. En este contexto, voces críticas como las de Rebassa denuncian cómo Palma se siente cada vez más colonizada y arrasada, clamando por un cambio urgente antes de que sea demasiado tarde.
No podemos ignorar lo evidente; este problema no afecta solo a unos pocos. Es nuestro sistema sanitario pidiendo auxilio. Y mientras tanto, nosotros seguimos aquí, preguntándonos hasta cuándo aguantaremos.

