En un intento por defender lo nuestro, el Govern ha decidido poner en marcha un sello distintivo que acredite los productos elaborados en las Islas Baleares pero que utilizan ingredientes de fuera. ¿Por qué? Porque ya está bien de tirar a la basura nuestra identidad gastronómica, nos merecemos algo más que un monocultivo turístico que nos ahoga y nos impide disfrutar de lo auténtico.
La necesidad de proteger lo autóctono
La iniciativa llega en un momento en el que muchos sentimos que las raíces están siendo pisoteadas. Esta propuesta podría ser una respuesta directa a esa inquietud, buscando no solo resaltar la producción local, sino también fomentar un consumo más consciente y responsable entre todos nosotros. En este sentido, quienes abogan por esta medida aseguran que es esencial para revitalizar nuestra economía y mantener vivas nuestras tradiciones. Sin duda, hay mucho camino por recorrer, pero al menos se empieza a hablar del tema.

