En Alcúdia, la comunidad no se queda callada. Los vecinos han alzado la voz y están pidiendo a gritos que el Ayuntamiento les escuche. La cuestión del trazado del cable eléctrico ha generado un gran revuelo en el municipio, y es que no se trata solo de un simple proyecto; es algo que puede afectar su día a día.
Una lucha por ser escuchados
Con más de 2.300 firmas recogidas, los ciudadanos han dejado claro que están dispuestos a luchar por lo que consideran justo. “No queremos decisiones tomadas a espaldas de quienes vivimos aquí”, comenta uno de los afectados con una mezcla de frustración y esperanza. La propuesta del cable eléctrico ha levantado ampollas, ya que muchos temen que esto pueda derivar en un monocultivo turístico, arruinando la esencia local y poniendo en riesgo el entorno natural tan querido por todos.
A medida que avanza el debate, las voces se multiplican. Algunos opinan que las autoridades deben involucrarse más en conversaciones abiertas, mientras otros sienten la urgencia de defender su hogar ante lo que perciben como una amenaza inminente. La lucha por un diálogo real está más viva que nunca, y los alcudiencs saben que si no luchan juntos, sus voces pueden terminar siendo ignoradas.

