Hace tres décadas, un grupo de jóvenes se vio atrapado en una situación que muchos ni se imaginan. Hablamos de 18 soldados que decidieron escapar de un destino marcado por el sufrimiento y la brutalidad del servicio militar. Esta historia, que ha permanecido en la sombra durante años, ahora cobra vida gracias al testimonio valiente de uno de esos soldados, quien finalmente ha decidido hablar.
Un eco olvidado en Palma
Durante años, el silencio fue su único refugio. Pero hoy es momento de romper esas cadenas. Este exsoldado mallorquín recuerda con dolor y rabia cómo vivió maltratos inhumanos que no deberían haber sido tolerados. “No éramos solo números; éramos personas con sueños y esperanzas”, comenta con voz entrecortada.
A medida que relata su experiencia, nos invita a reflexionar sobre los horrores que enfrentaron aquellos jóvenes en nombre de una patria que les dio la espalda. La historia está llena de detalles desgarradores: humillaciones, abusos y un sistema que prefería mirar hacia otro lado antes que reconocer su culpabilidad.
Es tiempo de hacer justicia y dar voz a quienes sufrieron en silencio. No podemos permitir que esta parte oscura de nuestra historia caiga en el olvido. Esta es una oportunidad para cambiar las cosas, para aprender del pasado y construir un futuro donde ningún joven tenga que vivir lo mismo.

