En un giro inesperado de los acontecimientos, UGT ha levantado la voz para acusar a l’IB-Salut de permitir que conductores con solo el permiso de tipo B se pongan al volante de ambulancias que superan las 3.500 kg. ¿Es esto lo que queremos en nuestra sanidad? La seguridad de nuestros pacientes no debería ser un tema secundario.
Un asunto preocupante
La noticia ha generado un revuelo importante en la comunidad, y no es para menos. Imagínate a alguien sin la formación adecuada llevando una ambulancia, un vehículo que debe manejarse con total responsabilidad y conocimiento. “No podemos permitir que nuestras vidas dependan de decisiones tan irresponsables”, comenta uno de los miembros del sindicato.
Mientras tanto, el debate sobre la calidad del servicio sanitario sigue abierto. Y es que, si hay algo claro, es que debemos exigir lo mejor para todos nosotros. No podemos quedarnos callados mientras se arriesga la salud y seguridad de quienes más lo necesitan.

