María, una mujer de 85 años, ha desaparecido en Pollença y su familia está desesperada por encontrarla. En un rincón del Mediterráneo donde la tranquilidad suele reinar, el aire se siente denso con la preocupación de sus seres queridos. Este no es un simple caso más; es la historia de una vida llena de recuerdos que ahora se ven amenazados por la incertidumbre.
Una comunidad unida en la búsqueda
Los vecinos, conscientes del dolor que atraviesa a la familia de María, han decidido actuar. Entre ellos, hay quienes cuentan anécdotas sobre ella: “Siempre estaba dispuesta a ayudar”, dice uno mientras mira hacia el horizonte. Con cada hora que pasa, el deseo de hallarla crece. Se organizan grupos para peinar calles y plazas, mientras los carteles con su foto empiezan a cubrir las farolas y los tablones de anuncios del pueblo.
No podemos quedarnos con los brazos cruzados ante esta situación. La comunidad se moviliza como un solo cuerpo: todos quieren contribuir a encontrarla. Cada pequeño gesto cuenta; desde compartir información en redes sociales hasta salir a recorrer las zonas más cercanas. Así es como, juntos, intentamos devolverle la esperanza a esa familia angustiada.

