Las imágenes de los ametlers de secà, esos árboles que han formado parte del paisaje balear durante generaciones, podrían convertirse en un recuerdo. Según el Govern, en tan solo cinco años no quedará ninguno. ¿No es una barbaridad?
Imagínate pasear por esos campos y no ver ni un solo ametler. A muchos nos duele pensar en cómo perderemos esa esencia que hace única a nuestra tierra. Laura López Rigo, quien ha cubierto este tema, lanza una advertencia clara: la desaparición de estos árboles está a la vuelta de la esquina.
Un grito de alarma para la comunidad
No se trata solo de perder un árbol; es perder parte de nuestra identidad cultural. La situación es alarmante y parece que nadie está haciendo lo suficiente para evitarlo. Mientras otros debates políticos caldean el ambiente, esta crisis ecológica pasa casi desapercibida.
A pesar de todo esto, hay quienes siguen luchando por mantener vivas nuestras tradiciones y nuestro entorno natural. En medio de políticas que parecen ignorar lo esencial, los ciudadanos deben unir fuerzas para hacer frente a esta amenaza.
Así que cuando veamos esos ametlers florecer este año, recordemos lo que realmente significan para nosotros y no dejemos que se conviertan en otra historia triste del pasado.

