La mañana se tornó sombría en Inca cuando un ciclista fue atropellado en la carretera vieja, dejando a toda la comunidad consternada. Este trágico suceso ha encendido el debate sobre la seguridad vial y el uso de las carreteras por parte de los ciclistas. ¿Por qué seguimos permitiendo que esto ocurra? Muchos se preguntan.
Una llamada a la acción
No es solo una pérdida más; es un grito desesperado de quienes pedimos cambios urgentes. La oposición ya ha alzado la voz, cuestionando por qué no se limitan los coches en Mallorca si es lo que todos queremos. La preocupación es palpable: los accidentes no son sólo estadísticas, son vidas humanas truncadas.
Mientras tanto, las autoridades continúan desoyendo las peticiones de un cambio real. Y así, entre discursos vacíos y promesas incumplidas, nos encontramos atrapados en esta espiral de incertidumbre y dolor. La comunidad necesita respuestas y acciones concretas para evitar que esta tragedia se repita.

