La política en nuestras islas nunca deja de sorprendernos. Recientemente, el PSIB ha levantado la voz para exigir que Llorenç Perelló dé un paso al lado como alcalde de Alaró, y todo por su nuevo cargo como director general de Cultura. ¿Acaso no es hora de que alguien asuma responsabilidades? La comunidad no puede permitirse líderes que cambian de chaqueta tan fácilmente.
¿Qué está pasando realmente?
Parece que las decisiones se toman sin tener en cuenta a los ciudadanos. El nombramiento de Perelló ha desencadenado un torrente de críticas, y con razón. La gente se pregunta: ¿quién defiende nuestros intereses mientras él se sienta en dos sillas? En un momento donde necesitamos autenticidad y compromiso, ver a alguien tirando a la basura su papel como alcalde es frustrante.
No estamos hablando solo de política; esto afecta nuestra vida diaria, nuestra cultura y lo que significa ser parte de esta comunidad. Por eso, el PSIB ha tomado una postura firme: ¡es hora de exigir cambios! Y así debería ser siempre: cuando algo no funciona, debemos levantar la voz. No podemos quedarnos callados mientras nuestro futuro está en manos ajenas.

