En el corazón de Sant Joan, la comunidad se ha levantado con una voz unida, clamando por lo que consideran una falta grave en la Unidad Básica de Salud. Las ausencias de médicos han dejado a muchos vecinos en una situación desesperante, y mientras ellos expresan su preocupación, desde la administración intentan restarle importancia al asunto.
A pesar de las justificaciones ofrecidas por Atención Primaria, donde aseguran que siempre hay sustitutos menos en dos días, el descontento es palpable. La realidad es que quienes acuden a la UBS sienten que su salud está siendo tirada a la basura. Es frustrante ver cómo se minimizan las carencias cuando son los propios pacientes quienes sufren las consecuencias.
Firmas y exigencias
Los vecinos han comenzado a recoger firmas para poner de manifiesto esta crisis. Una acción que refleja no solo su malestar, sino también su determinación por obtener respuestas. En un momento donde la confianza en el sistema sanitario parece estar en juego, este tipo de iniciativas se vuelve fundamental.
En resumen, lo que vivimos aquí no es solo una cuestión de números o estadísticas; es una lucha diaria por recibir atención médica adecuada y digna. A medida que avanzamos en este camino hacia soluciones reales, queda claro que el futuro del sistema sanitario necesita ser abordado con urgencia y seriedad.

