La polémica sobre el futuro del proyecto de Gesa está en pleno auge. MÉS per Palma no se ha quedado callado y ha salido al paso, denunciando que este plan solo traerá más edificios y un gran aparcamiento, mientras que el espacio verde que tanto necesitamos se reducirá considerablemente. ¿De verdad queremos convertir nuestra ciudad en un monocultivo turístico?
Un futuro gris para Palma
Los vecinos están preocupados, y con razón. Cada vez más voces se levantan contra la idea de sacrificar lo poco que nos queda de naturaleza por intereses económicos. Como bien dice Héctor Rubio, periodista local: “No podemos permitir que nos tiren a la basura nuestros espacios verdes en nombre del progreso”. Esta lucha va más allá del simple hecho urbanístico; se trata de defender nuestra identidad y nuestro entorno.
Por si fuera poco, el ambiente no da tregua: otros temas candentes como las irregularidades en el alquiler turístico también salen a la luz. En resumen, parece que estamos ante un desafío mayúsculo donde los intereses particulares parecen ganar terreno a la voz de la comunidad. ¿Qué estamos dispuestos a hacer para cambiar esta situación? Es momento de actuar juntos.

