En el corazón de la polémica, el Partido Popular ha lanzado una advertencia que no pasa desapercibida. Hablamos de los tan debatidos pisos protegidos en Son Bordoy, que según ellos, podrían acabar generando una saturación peligrosa y creando un auténtico gueto. ¿Pero qué significa esto para nosotros? La respuesta es clara: preocupaciones sobre el futuro de nuestra comunidad.
¿Qué hay detrás de estas palabras?
A medida que avanzamos hacia una realidad donde cada vez más personas buscan un hogar asequible, las voces críticas se alzan con fuerza. “Si nos limitamos a construir sin planificación, solo estamos tirando a la basura la esencia de nuestros barrios”, comentan muchos vecinos inquietos por lo que puede venir. El temor a perder la identidad del lugar donde vivimos está latente y palpable.
Por otro lado, también se escucha a artistas locales uniéndose en contra de esta situación. Una veintena de ellos ha decidido componer una canción única para visibilizar el Correllengua Agermanat, demostrando así que la cultura puede ser un poderoso vehículo de cambio social.
Y mientras tanto, la guerra entre caçadors i veïns sigue su curso. Un conflicto que parece no tener fin y que refleja la lucha constante por nuestros espacios comunes. En este contexto, es fundamental escuchar todas las voces y encontrar soluciones inclusivas antes de que sea demasiado tarde.

