La tensión en Menorca ha llegado a su punto álgido. Varias entidades locales han alzado la voz, exigiendo a gritos que se declare nulo el Reglamento de Usos Lingüísticos impuesto por el Consell. ¿Acaso no tenemos derecho a preservar nuestra lengua y cultura? Esa es la pregunta que resuena entre los habitantes de esta hermosa isla, donde cada rincón cuenta una historia.
Una batalla por la identidad
Las organizaciones denuncian que este reglamento pone en jaque el uso del catalán en muchos ámbitos cotidianos. En palabras de uno de los portavoces, “esto no es solo un papel más; es nuestra identidad que quieren tirar a la basura”. Y no les falta razón. Mientras en algunas zonas se lucha por mantener vivas nuestras tradiciones, otras parecen ignorar completamente la riqueza cultural que nos define.
Pero esto no acaba aquí. La situación se complica aún más cuando miramos hacia otros municipios donde apenas se llega al 50% de las fiestas tradicionales celebradas en nuestra lengua. Es hora de poner las cartas sobre la mesa y exigir un cambio real. Porque si no defendemos lo nuestro, ¿quién lo hará?

