En el corazón del archipiélago balear, una noticia ha caído como un jarro de agua fría. Según el último informe del EF EPI 2025, las Islas Baleares se encuentran entre las comunidades autónomas con peores resultados en cuanto al nivel de inglés en España. Sí, has leído bien. En un mundo cada vez más globalizado, donde hablar otro idioma debería ser una puerta abierta a nuevas oportunidades, nosotros estamos quedándonos atrás.
La dura realidad
Los datos son claros y no dejan lugar a la duda: los isleños tienen uno de los niveles más bajos en este idioma esencial. ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? No es solo cuestión de estudiar; hay un cúmulo de factores que nos han llevado a esta situación tan preocupante. Desde la falta de recursos hasta un enfoque educativo que parece no dar la talla. Y mientras tanto, nuestros jóvenes luchan por hacerse entender en un mundo que avanza a pasos agigantados.
Algunas voces críticas apuntan a que hemos tirado a la basura la oportunidad de integrar el inglés en nuestra vida diaria. “Es triste ver cómo nuestros hijos se esfuerzan por aprender algo que deberían dominar desde pequeños”, dice María, madre de dos adolescentes que intentan mejorar su nivel sin mucho apoyo. La frustración es palpable y todos nos preguntamos lo mismo: ¿qué futuro les espera si no pueden comunicarse adecuadamente?
No podemos olvidar que hablar inglés ya no es un lujo, sino una necesidad. En sectores como el turismo o la tecnología, las habilidades lingüísticas son fundamentales para competir y prosperar. Si seguimos así, nos arriesgamos a quedarnos aislados mientras otros avanzan.

