El Arenal, un lugar que normalmente evoca imágenes de sol y diversión, se ha visto sacudido por un suceso inesperado. Un veler de 18 metros estalló en llamas frente a nuestras costas, dejando a todos los que pasaban boquiabiertos. ¿Cómo es posible que algo así ocurra aquí, donde la tranquilidad debería reinar?
Las consecuencias del fuego y la seguridad en el mar
No podemos quedarnos callados ante esta situación. La Autoridad Portuaria está tomando cartas en el asunto, incluso ha decidido expulsar de la zona a las empresas de ‘party boat’, como la famosa Barca Samba. ¿Acaso no les importa nuestra seguridad? Al parecer, los maquinistas de Mallorca todavía no han decidido sumarse a una posible huelga estatal, pero su silencio se siente preocupante.
En medio de todo esto, hay una sombra política que se cierne sobre las islas; Vox sigue ganando terreno y eso genera un ambiente tenso entre nosotros. Además, mientras los turistas llegan como nunca antes –casi 19 millones este año– muchos nos preguntamos: ¿qué precio estamos pagando por este monocultivo turístico?
Desde luego, no podemos ignorar lo que pasa en nuestros colegios, donde las goteras están afectando gravemente el día a día por falta de mantenimiento. Es momento de hacer oír nuestras voces y exigir cambios reales. Lo que sucedió con el velero es solo un recordatorio más de que debemos cuidar nuestro hogar.

