En el corazón de nuestras islas, donde cada rincón debería ser un espacio de esperanza y oportunidades, surge una voz que se alza con fuerza. Prosocial ha lanzado un grito claro y directo a las autoridades del IMAS, exigiendo el cierre inmediato de Son Tous. ¿Por qué? Porque este lugar no puede convertirse en un centro de aislamiento para menores migrantes. Esto es algo que todos nosotros deberíamos cuestionar.
Un llamado a la acción
Laura López Rigo, representante de Prosocial, lo dejó claro: «No podemos permitir que se convierta en un recurso de marginación». Y ahí está la clave; detrás de cada número hay historias reales, jóvenes con sueños que merecen ser apoyados y no encerrados. La indignación crece cuando pensamos en cómo estos espacios pueden tirar por la borda el futuro de tantos adolescentes.
No es solo cuestión de política o burocracia; estamos hablando del bienestar de personas vulnerables. Desde aquí, hacemos eco a su mensaje y nos preguntamos: ¿hasta cuándo permitiremos que lugares como Son Tous sigan existiendo en nuestra sociedad?

