La mañana en Manacor comenzó con la tristeza más profunda. Un joven de solo 18 años perdió la vida en un trágico accidente que todos lamentamos. El techo de una vivienda se desplomó, llevándose con él no solo sueños, sino también el futuro de una familia entera.
Lo que debería haber sido un día normal se tornó en pesadilla. La noticia recorrió rápidamente el municipio, y nos dejó a todos con un nudo en la garganta. Mientras tanto, su hermano resultó gravemente herido, lo que añade aún más dolor a esta situación ya desgarradora.
Un llamado a la acción
A veces parece que vivimos al borde del abismo, donde los peligros acechan sin previo aviso. Este suceso nos recuerda la importancia de cuidar nuestras estructuras y garantizar la seguridad de nuestros hogares. ¿Hasta cuándo vamos a seguir mirando hacia otro lado? Es hora de actuar y no dejar que tragedias como esta se repitan.
La comunidad está conmovida y exige respuestas. La pérdida de este joven es una llamada urgente para todos nosotros: ¡no podemos permitir que esto vuelva a suceder! Desde aquí, enviamos nuestras condolencias a sus seres queridos y esperamos que pronto haya justicia y medidas preventivas efectivas.

