Las aguas de la mar Balear están pasando por un momento crítico. Nos encontramos ante una situación alarmante, donde los vertidos fecales de barcos y un clavegueram colapsado están contribuyendo a agravar la crisis ecológica en nuestras costas. ¿Cómo hemos llegado a este punto? La respuesta está llena de negligencias y falta de acción.
Un panorama desolador
Cada vez que escuchamos sobre la contaminación del agua, es como si tiráramos a la basura el esfuerzo que tantos han hecho por cuidar nuestro entorno. Imagina disfrutar de un día soleado en la playa, solo para descubrir que el agua no es apta para el baño. Esto ya no es un mal sueño; se ha convertido en nuestra realidad diaria.
A medida que más voces se levantan denunciando esta situación, nos preguntamos: ¿dónde está la responsabilidad del Consell de Mallorca? Y qué decir del sistema sanitario privado, como Quirón, que parece más preocupado por sus intereses económicos que por el bienestar de los ciudadanos.
No podemos quedarnos callados ante esta crisis. Debemos unirnos y exigir acciones concretas para proteger nuestras aguas y nuestro futuro. Porque al final del día, todos somos responsables de lo que ocurre en nuestra casa común: ¡la mar Balear!

