La festividad de Sant Antoni está tomando un nuevo rumbo, y no es solo por la llegada del invierno. Este año, los artistas de Esment han decidido darle una vuelta a la tradición, reinventando a esos dimonis que siempre han sido parte esencial de las celebraciones. ¿Qué sería de Sant Antoni sin su chispa y su energía? Así lo ven ellos y así lo sentimos nosotros.
El espíritu festivo en el aire
A medida que nos acercamos a las fiestas, el ambiente se llena de emoción. Los dimonis no solo danzan al son de la música; también representan una forma de expresión cultural que resuena en cada rincón de nuestra comunidad. Como dice uno de los organizadores: «No podemos permitir que se pierda nuestra identidad». Y es que, en tiempos donde el monocultivo turístico amenaza con borrar nuestras raíces, volver a poner en valor estas tradiciones resulta más crucial que nunca.
Pero no todo son buenas noticias. Mientras celebramos y revivimos nuestras costumbres, la Policia Local de Palma ha decidido movilizarse ante lo que consideran una falta de respeto hacia su labor: «Se’n riuen a la nostra cara», claman con indignación. Es un recordatorio claro de que también hay problemas serios acechando entre la alegría festiva.
En esta combinación explosiva entre tradición y modernidad, Sant Antoni no solo vuela alto; nos invita a todos a participar activamente en su celebración, recordándonos que cada hogar tiene algo que aportar al fuego del carnaval. Así que preparémonos para disfrutar de cocarrois deliciosos y paellas con ese toque especial, porque esta fiesta promete ser inolvidable.

